Datos personales

jueves, 13 de octubre de 2016

Terminando ciclos

Hola Javii
Y así de repente, pasaron 13 años y estas de a poco, día a día, diciéndole adiós al colegio. A este lindo colegio, que te ha entregado amor, amigos y valores tan importantes que corren por tus venas sin que tal vez tú te des cuenta, pero que yo veo expresarse en ti, en tus acciones, conversaciones, en tu forma de vivir y convivir con los demás.

Me acuerdo tan claramente del primer día de clases, las dos cachirulas con sus uniformes impecables. Estábamos listas tan temprano que hasta alcanzamos a tomarnos fotos. Algo impensable ahora, que siempre salimos corriendo como unas locas en las mañanas.

Conocerte Javi ha sido una experiencia tan linda. Se me vienen a la mente miles de imágenes, tu en el andador caminando detrás de mí silbando (plop), tu dormida en la silla de comer, tu llegando a mi cama en la noche con susto, tu haciéndome trencitas en el pelo, tu y la Dani escapando del monstruo de las cosquillas, tu tirándote del resbalín dela plaza, tu jugando con tus amigas, tu bailando danza árabe, tu en Little dancing, tu en gimnasia artística, tu con un bolso más grade que ti partiendo a trabajos voluntarios, tu tocando el teclado, tu jugando con las barbies, tu regaloneando, tu llorando por la ventana del auto “mi vasito” , tu posando en las fotos…hay esto es infinito, y cada una de esas imágenes está acompañada de emociones tan lindas que lastimablemente no te puedo compartir con palabras.

También recuerdo conversaciones. “Mamá hoy no voy a escapar cuando vengan los coliguachos, porque uno tiene que enfrentar sus problemas” Riñihue, bajando al lago, tenías 5 añitos, casi me derretí de amor y orgullo. “Mamá conversemos un ratito” Nancagua, acostadas, tenias 4 añitos, conversamos un ratito después me dijiste que era suficiente que ya tenías ganas de dormir.



Cuando naciste eras un pequeño puntito que solo necesitaba amor y cuidado, pero poco a poco fue apareciendo tu persona, la que tu eres, con tus pensamientos, principios, gustos propios y ese carácter que a veces hace necesario contar hasta 10 para no enloquecer.

De a poco fueron apareciendo unas alistas en tu espalda, con las que comenzaste a volar, primero muy cerquita mío, y después cada  vez un poquito más lejos. Usa esas alas Javi, vuela a donde tus instintos te lleven, hay tanto mundo que ver, oler, sentir, vivir. Te pido un solo favor, por favor vuelve, no cortes las raíces que te tienen amarrada a mi alma.

Me encanta ver cómo has ido poco a poco definiendo tu camino, el arte en todas sus expresiones es lo tuyo, no me cabe ninguna duda. Desde chica tuviste una sensibilidad especial con los colores, los sonidos, las texturas -una vez tocaste un tela y te pareció tan suave que te maravillaste, me mirabas y me decías “mamá, que suavecita”, disfrutabas los aromas, el cielo, las estrellas por su belleza.

Toda esa información que has ido recopilando a través de tus sentido las plasmas en cada uno de los trabajos que haces. 

Te quiero Javi, infinitamente, incondicionalmente, por siempre, para siempre. Y me comprometo a celebrar tus triunfos y alegrías, a secar tus lágrimas y acurrucar tus penas, a confiar en tus instintos, a apoyar tus decisiones, aun si no estoy  totalmente de acuerdo con ellas y a amarte eternamente.
Mamá.
30.09.2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario